Mantenimento
Mantenimiento En línea de máxima, las mochilas son fáciles de tratar. Lava con agua toda la suciedad posible, utilizando jabón delicado para las manchas más obstinadas. De vez en cuando, pon un poco de silicona en las cremalleras, que así se deslizarán sin problemas incluso con el paso de los años. Si en cambio te encuentras a menudo en zonas polvorientas, no utilices ni silicona ni aceite, ya que atraen el polvo. En este caso, si se b...
Mantenimiento
En línea de máxima, las mochilas son fáciles de tratar.
Lava con agua toda la suciedad posible, utilizando jabón delicado para las manchas más obstinadas.
De vez en cuando, pon un poco de silicona en las cremalleras, que así se deslizarán sin problemas incluso con el paso de los años. Si en cambio te encuentras a menudo en zonas polvorientas, no utilices ni silicona ni aceite, ya que atraen el polvo. En este caso, si se bloquean las cremalleras, es suficiente soplar o limpiarlas con un cepillo de dientes seco.
En línea de máxima, las mochilas son fáciles de tratar.
Lava con agua toda la suciedad posible, utilizando jabón delicado para las manchas más obstinadas.
De vez en cuando, pon un poco de silicona en las cremalleras, que así se deslizarán sin problemas incluso con el paso de los años. Si en cambio te encuentras a menudo en zonas polvorientas, no utilices ni silicona ni aceite, ya que atraen el polvo. En este caso, si se bloquean las cremalleras, es suficiente soplar o limpiarlas con un cepillo de dientes seco.